En la reja de la calle oficios, bajo el escudo de los Reyes Católicos se pueden ver el yugo (a la izquierda) y las flechas (a la derecha). / Ramón L. Pérez

El yugo y las flechas de la bandera de Guadix, anterior a la simbología fascista

Antonio Claret, estudioso e la vexilología, explica los motivos por los que «es un error realizar esta comparación»

SANDRA MARTÍNEZ

La polémica en torno al yugo y las flechas presentes en la bandera de Guadix sigue latente. Después de que el ayuntamiento presentase hace poco más de una semana el nuevo símbolo de la ciudad, las asociaciones Grupo Memorialista Zenete y Comarca de Guadix afirmaron en un comunicado que esta contenía elementos asociados al régimen fascista presente en España durante el siglo pasado.

El yugo y las flechas fueron símbolo de las JONS ya que para obtener una representación se recurrió al periodo imperial de España y se asumió el escudo con el yugo y las flechas tomados de los símbolos de los Reyes Católicos. Por lo tanto, tanto el yugo como las flechas como símbolos políticos preceden en más de cuatro siglos a la del fascismo como movimiento ideológico.

Recuperación

La versión más aceptada establece que el símbolo se vinculó con el fascismo español a través de la fundación de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) en 1931, cuando Juan Aparicio, político y periodista nacido en Guadix, argumentó a su favor. Según informó Ramiro Ledesma en 1935, la propuesta de Aparicio se adoptó por unanimidad, lo que incluyó el beneplácito de José Antonio Primo de Rivera, quien deslizó en el primer número de su periódico que en la Falange ya se había sugerido esta misma idea, como demostraba la conferencia de Sánchez Mazas, elogiando el valor histórico del yugo y las flechas de 1927.

Posteriormente, en febrero de 1934 el símbolo de las JONS se convirtió en el de todo el partido y se definió, expresamente, como el emblema común del movimiento: 'El yugo de la labor y las flechas de poderío'.

Antonio Claret, exdirigente socialista y estudioso de la vexilología, ha afirmado a este periódico que la asociación del yugo y las flechas con la ideología fascista es totalmente errónea ya que «no tiene nada que ver». Asimismo, ha indicado que estos elementos eran los emblemas que los monarcas llevaban en recuerdo el uno del otro y que pasaron a la ciudad de Guadix, algo que el ayuntamiento actual ha recuperado como parte de la nueva simbología del municipio accitano.

En este sentido, ha indicado que en la nueva bandera que ha creado tanta polémica aparecen dispuestos con un palo y no de forma superpuesta como hicieron los fascistas en su momento. «En el escudo de Fernando había muchas más flechas que en el que posteriormente hicieron los fascistas, lo que muestra que no tiene nada que ver. Aunque sí es cierto que utilizaron uno parecido, no es el mismo», ha añadido.

Además, también ha explicado que, de ese modo, se tendría que quitar el escudo con el yugo y las flechas presente en numerosos monumentos repartidos por toda España. «Aquellos que hayan concluido en tal asociación han cometido un error».

El alcalde del municipio accitano, Jesús Lorente, ya explicó anteriormente que la recuperación de estos símbolos y su inclusión en la bandera de Guadix estaban totalmente justificados en el informe histórico elaborado para su realización. «Esto no hace referencia a la dictadura, sino al escudo de armas que fue cedido por los Reyes Católicos a diversas ciudades, entre ellas, Guadix». Asimismo, desde el Ayuntamiento de Guadix han informado de que la nueva bandera estará a la vista en su fachada cuando se terminen los trámites de registro en la Junta.

Los Reyes Católicos

Tanto el yugo (divisa personal de Fernando II de Aragón con reminiscencias agrícolas) como las flechas (emblema de Isabel de Castilla con referencias a la fuerza militar) existían como símbolos mucho antes de la existencia de Falange o de las JONS, que lo tomaron del escudo de los Reyes Católicos, quienes, a su vez, lo asumieron de tiempos clásicos.

Fernando de Aragón asumió el yugo, trenzado y anudado por un sólido cordón, para simbolizar su poder y vincular idealmente su figura política a Alejandro Magno, al más puro estilo del Renacimiento.

El yugo hacía referencia a la leyenda del nudo gordiano que el conquistador de la Antigüedad se encontró en la ciudad de Gordión (Anatolia). Tal y como se cuenta en el mito, Alejandro fue avisado por el oráculo de que el hombre que consiguiese desatar el nudo que sujetaba con un yugo la lanza de un carro del Rey Gordios allí custodiado, sería el dueño de Asia.

Para no perder tiempo, Alejandro cortó con su espada la soga de un tajo.