Olalla Castro ofrece este viernes una lectura poética en el Aula Abentofail

La sesión se celebrará el último viernes del mes, el próximo día 22, a las ocho de la tarde en el patio del Ayuntamiento

Jesús Javier Pérez
JESÚS JAVIER PÉREZGuadix

La granadina Olalla Castro, doctora por la Universidad de Granada y licenciada en Periodismo y Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, además de poeta, ensayista y antóloga, es la autora invitada este mes de febrero del Aula Abentofail de Poesía y Pensamiento, la cita mensual con la cultura que desde el año 1999 se viene celebrando bajo la dirección del escritor Antonio Enrique y con la organización de la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Guadix que encabeza Beatriz Postigo Hidalgo.

Como es habitual, el Aula se celebrará el último viernes del mes (en esta ocasión el próximo viernes 22 de febrero) a partir de las ocho de la tarde en el patio del Ayuntamiento. Allí el público tendrá ocasión de disfrutar de la lectura poética que realizará Olalla Castro, considerada como una de las poetas más emergentes de su promoción poética. Su poesía, simbólica y sensitiva, honda y audaz, vibrante, meditativa y plástica, se caracteriza «por una singular versatilidad rítmica y frescura sintáctica, imágenes intensas e impactantes, audacia conceptual e instinto narrativo, apetencia de rememoración reivindicativa y deseo de innovación formal y compromiso ético con el mundo que le rodea», tal y como se señala en el programa de mano del Aula.

Será además una buena oportunidad para entablar diálogo con la que es la invitada número 143 del Aula. La sesión estará abierta a todo el público que desee asistir hasta completar el aforo.

Más información sobre Ollala Castro

Natural de Granada, nacida en 1979, es doctora por la Universidad de Granada y licenciada en Periodismo y Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Poeta, ensayista, antóloga. Por su tesis doctoral sobre la narrativa de Enrique Vila-Matas mereció el Premio Extraordinario. Fue columnista del diario La Opinión de Granada durante sus seis años de existencia y actualmente desempeña la labor de columnista en El Salto Diario. Ha sido cantante y letrista de diversos proyectos musicales, como Rebelmadiaq, Sister Castro o Nour, formaciones con las que ha firmado una docena de discos, al tiempo de ofrecer conciertos en países como Argentina, México, Costa Rica, Jordania, Marruecos, Argelia, Francia, Holanda y Alemania.

Ha publicado los poemarios La vida en los ramajes (Devenir, 2013), libro en que plantea la beligerancia contra el viejo canon patriarcalista a través de una sucesión de poemas donde diversas mujeres arrinconadas por la Historia resurgen con pujanza lírica, Los sonidos del barro (Aguaclara, 2016), libro en el que poesía, música y vida se trenzan a través de una galería de referentes femeninos cobrando relevancia íntima y desgarrada, y Bajo la luz, el cepo (Hiperión, 2018), obra de consumación, poesía escorada hacia lo narrativo. Por estos libros mereció los premios internacionales Miguel Hernández, Tardor y Antonio Machado en Baeza, espectivamente, el último de ellos, a su vez, finalista del premio Andalucía de la Crítica en la presente convocatoria de poesía de este año en curso. Poemas suyos aparecen recogidos en numerosas antologías y traducidos a lenguas como el sueco e italiano, además de esperanto.

Es, asimismo, autora del libro de narrativa infantil Un visitante salido de la nada (Dauro, 2016) y de la antología y prólogo de Juan de Loxa: resistir en el margen (Diputación de Granada, 2018). Como ensayista, cabe resaltar Entre-lugares de la Modernidad: filosofía, literatura y Terceros Espacios (Ed. Siglo XXI, 2017), extenso discurso entre «lo viejo que no termina de abandonarnos y lo nuevo que no termina de nacer, la nostalgia moderna y la desilusión posmoderna».

Considerada como una de las poetas más emergentes de su promoción poética, la poesía de Olalla Castro, simbólica y sensitiva, honda y audaz, vibrante, meditativa y plástica, se caracteriza por una singular versatilidad rítmica y frescura sintáctica, imágenes intensas e impactantes, audacia conceptual e instinto narrativo, apetencia de rememoración reivindicativa y deseo de innovación formal y compromiso ético con el mundo que le rodea.

Un poema de Olalla Castro

Los hombres de blanco

dicen que nuestra locura se aloja

entre las piernas.

Por esto nos sientan en estas sillas largas

y, armados con mangueras a presión,

disparan agua helada a nuestros sexos.

Para que quienes se desmayan

no acaben resbalando hasta el suelo,

nos atan al respaldo con una cinta azul.

Durante el tiempo que dura

lo que ellos denominan ducha pélvica

me concentro en esta cinta

que ciñe mi cintura.

Recuerdo que antes de esto

solía pasar el tiempo en mi jardín

removiendo la tierra,

arrancando hierbajos,

enderezando los tallos torcidos

de mis plantas.

Me fascinaba hundir las manos

en aquella humedad donde solo yo entraba.

Mientras el agua me roe las entrañas

miro la cinta atada a mi cintura y sonrío:

mis flores favoritas también eran azules.

De Bajo la luz, el cepo. Poema IV, II parte.

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