Desmantelado un punto de venta de droga en una cueva de Guadix

Desmantelado un punto de venta de droga en una cueva de Guadix

Han sido detenidas cuatro personas por un presunto delito contra la salud pública por tráfico de droga

R. I.

La Guardia Civil, en el marco de la operación Tecu, ha desmantelado un punto de venta de droga al menudeo en una casa cueva de Guadix y ha detenido a cuatro personas, dos hombres y dos mujeres de entre 26 y 44 años de edad, sin antecedentes policiales, como presuntos autores de un delito contra la salud pública.

Durante la fase de explotación de la operación la Guardia Civil realizó dos registros, uno en un establecimiento de la avenida Buenos Aires de Guadix, y otro en una casa cueva de la calle Ermita Nueva. En esta última los agentes encontraron 60 dosis de hachís.

Esta nueva operación contra el menudeo de droga es consecuencia de un plan estratégico de respuesta policial al consumo y tráfico minorista de drogas en lugares de ocio desarrollado por la Secretaria de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior y que la Guardia Civil lleva implementando desde hace varios años. El plan tiene como finalidad disminuir la oferta de drogas al consumidor, especialmente a los jóvenes, con el fin de erradicar o reducir en lo posible su consumo y tenencia en espacios públicos.

Este plan contempla, entre otras medidas, obtener información sobre las personas y organizaciones que se dedican a la distribución minoritaria de drogas y su modus operandi.

Este trabajo de obtención de información ha permitido a la Guardia Civil descubrir en Guadix un punto de venta de droga al menudeo de cocaína y de hachís en la zona de Ermita Nueva.

La Guardia Civil descubrió una casa cueva a la que acudían diariamente numerosas personas, muchas de ellas muy jóvenes; se acercaban hasta un ventanuco habilitado en una de las paredes, nunca entraban a la vivienda, y tras un corto periodo de tiempo abandonaban el lugar. Los agentes identificaron a cuatro de estas personas y descubrieron que llevaban encima papelinas de cocaína que acababan de comprar, según ellas mismas manifestaron.

Los cuatro jóvenes sorprendidos con las papelinas de cocaína fueron denunciados.

La Guardia Civil también descubrió que la casa cueva estaba dotada con unas medidas de seguridad excepcionales para ese tipo de vivienda: dos grandes perros daban la bienvenida a los visitantes; el cristal del ventanuco a través del que se realizaba la venta era blindado; había sensores de movimiento en el exterior y cámaras de vigilancia en el interior y, por último, tenían un solo juego de llaves.

Dentro de la cueva siempre había una sola persona para la venta de la droga y cuando esta persona abandonaba la vivienda, el que ocupaba su lugar se quedaba con las llaves. El que estaba dentro no podía ser sorprendido.

No obstante, y a pesar de esas medidas de seguridad, la Guardia Civil consiguió incautarse de 60 dosis de hachís durante el registro en la casa cueva. La Guardia Civil sospecha que la presencia de varios envases de ácido en el interior indica que el resto de la droga que pudieran tener fue destruida antes de que llegaran los agentes.