Una camiseta para luchar contra el cáncer de mama

Una camiseta para luchar contra el cáncer de mama

Eni Romero y Nanna Garzón están unidas por un dibujo convertido en un símbolo de su lucha

Jesús Javier Pérez
JESÚS JAVIER PÉREZGuadix

La historia de Eni Romero y Nanna Garzón es la historia de un dibujo que las une y detrás de ese dibujo una enfermedad: el cáncer de mama. Eni Romero fue diagnosticada en 2018. No se cruzó de brazos, plantó cara a la enfermedad, saltó a las redes sociales para contar su experiencia e intercambiar con otras mujeres que también lo padecen.

Navegado por las redes sociales, un día se encontró con un dibujo con el que se sintió plenamente identificada. Eni pudo ver su propia historia en aquel dibujo: una chica con un pañuelo en la cabeza y mastectomizada del pecho izquierdo. Buscó el contacto de la autora del dibujo y en la firma encontró a la ilustradora accitana Nanna Garzón. Su historia era similar y Eni pidió usar el dibujo en su lucha contra la enfermedad. «Tienes todo mi permiso», le contestó la ilustradora.

«El dibujo no vino de la inspiración», afirma Nanna, «a mi me diagnosticaron un cáncer de mama a primeros de año, el 7 de enero, y como me dedico a la ilustración saqué lo que llevo dentro, mi manera de mostrar al mundo el dolor», continúa. Al dibujo se le une una frase que nació también del dolor que aquel día la desgarraba: «Sé fuerte, sé valiente, sé vida». La autora glosa su frase con una reflexión «porque tenemos la obligación de vivir», asegura con emoción. La frase se ha convertido en el lema de la lucha de las dos mujeres contra la enfermedad y en las redes sociales en el hashtag #sefuertesevida.

Los tratamientos merman sus fuerzas, pero aprietan los dientes y siguen adelante. El dibujo se convirtió en camiseta para recaudar fondos que se destinan íntegramente a la Asociación del Cáncer de Mama Metastásico, una asociación para ayudar a las mujeres que se encuentran en una fase en la que «cesa la investigación», comentan Eni y Nanna. Así que todo el empeño, aunque mermen las fuerzas, va por ellas, por esas compañeras que pasan esa frontera.

A todos los rincones

Las dos mujeres quieren llevar sus camisetas a todos los rincones, convertirlas en una arma más en su lucha. «¿Quién no tiene una camiseta?» pregunta Nanna. Aunque esta no es una más, está cargada con un imperativo que ordena ser fuerte y que ordena vivir. En la historia de Nanna y Eni un día apareció una tercera colaboradora, Susana Romero, responsable de la tienda Candore, una tienda de lencería en la calle Tena Sicilia. Susana supo de la historia de Eni, estaba buscando su un sujetador para una mujer mastectomizada, pero sin reconstrucción. «Para las empresas es algo que no es rentable», comenta Eni. Pero lo que no hacen las empresas lo hacen las personas y el 28 de junio Susana Romero regaló, por sorpresa, uno de los sujetadores de tu tienda adaptado al caso de Eni. Pero el gesto servía también para sellar la colaboración desinteresada de la tienda para convertirse en punto de venta de las camisetas.

A mediados del mes de julio las dos mujeres hacían el primer ingreso para la Asociación: 500 euros que esperan crecer y crecer cuando todo el mundo tenga al menos una.

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