El colegio Nuestra Señora de la Esperanza, cerrado. / torcuato fandila

Un brote con 17 contagios obliga a cerrar un colegio y una residencia para alumnos con discapacidad intelectual

La clausura temporal del centro concertado Nuestra Señora de La Esperanza de Guadix envía a casa a 86 alumnos de las provincias de Málaga, Jaén y Granada

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE Granada

El colegio de educación especial Nuestra Señora de la Esperanza y la escuela hogar del mismo nombre, ambas en Guadix, cumplen hoy una semana cerrados por un brote de coronavirus con 17 positivos confirmados por el momento, según confirman fuentes de la delegación de Educación de la Junta de Andalucía. Se trata de un centro concertado, gestionado por la ONG Asociación San José, que oferta las enseñanzas obligatorias básicas para niños que requieren educación especial pero también el módulo de transición a la vida adulta que cursan las personas con discapacidad intelectural hasta los 21 años.

En total en el centro estudian 86 alumnos, de entre seis y 21 años, con discapacidad intelectual y que en algunos casos sufren patologías severas y transtornos de conducta. El colegio cuenta también con una escuela hogar donde alumnos de las provincias de Málaga, Jaén y Granada, residen de lunes a viernes, mientras que vuelven a sus hogares el fin de semana. Todo apunta a que el virus entró al colegio tras uno de estos fines de semana ya que también se ha contagiado personal externo del autobús que traslada a los alumnos.

En total han dado positivo 13 de los alumnos y cuatro profesionales, del total de 38 trabajan en el colegio y la residencia. Además se han realizado pruebas PCR a los contactos estrechos y parte de los 86 alumnos del centro, que trabajaba con grupos burbuja, permanecen en cuarentena.

El cierre del colegio Nuestra Señora de la Esperanza y de la escuela hogar que les acoge internos de lunes a viernes ha generado además un grave problema de conciliación de la vida laboral y familiar para las familias de muchos de estos alumnos, que requieren cuidados continuos y por parte de personal especializado. El centro concertado atiende también a alumnos de familias en riesgo de exclusión social y es la garantía de sus correctos cuidados y alimentación. En el colegio esperan órdenes de las autoridades sanitarias para la reapertura.