La locomotora, en el cocherón donde lleva tres años estacionada. / TORCUATO FANDILA

La Baldwin, una joya escondida durante tres años

La locomotora reside actualmente en un cocherón en el entorno de la estación de pasajeros Renfe de Guadix, y sus vagones siguen sin recuperarse

SANDRA MARTÍNEZ

La a última vez que la locomotora Baldwin, realmente llamada 'la Guadix', fue encendida y visitada por el público fue hace tres años. A día de hoy, se encuentra ubicada en un cocherón en la estación de pasajeros de Renfe del municipio accitano y, aunque está cedida a su ayuntamiento, «no hay puesto en marcha ningún proyecto para su exposición al público», así lo ha expresado el equipo de gobierno actual a este periódico, lo que significa que la Baldwin seguirá sin ser encendida. Su gran éxito, ser una de las pocas locomotoras de carbón que queda en España. Es conocida por figurar en películas como 'Indiana Jones y la última cruzada' de Steven Spielberg y Harrison Ford. A principios de año una recogida de firmas para que la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España reconozca su trayectoria en la gran pantalla con un Goya.

Durante la alcaldía de Santiago Pérez López, en noviembre de 2009, el Ayuntamiento de Guadix firmó un convenio con el empresario Carlos Guasch, gerente de la Compañía General de Ferrocarriles de España, por el que se cedía la locomotora. Esto se amplió en 2010 para autorizar que la máquina se trasladara a Aranjuez a remolcar el 'Tren de la Fresa' conjuntamente con los vagones. La contraprestación que Guadix obtendría por la cesión de la locomotora consistía en un tren turístico por la comarca, pero esto nunca llegó y Guadix tuvo numerosas dificultades por recuperar la Baldwin.

En Guadix se demanda que la locomotora sea declarada Patrimonio Histórico Andaluz

«Un mantenimiento deficiente durante esos años hizo que la locomotora quedase muy perjudicada. Muchos elementos, como parte de los faroles, todavía no se han podido recuperar», ha explicado a este periódico el concejal del PSOE, Iván López. Además, los vagones que formaban la Baldwin nunca fueron devueltos y a día de hoy, «no se sabe dónde se encuentran», ha explicado a este periódico el ex alcalde, Santiago Pérez. En 2015, se inició un proceso de mantenimiento que consistía en encenderla de manera periódica a través de mecánicos especializados, algo que se repetía cada tres o cuatro meses aproximadamente. Asimismo, también se hacían algunas actividades y aperturas al público que atraían a turistas de la comarca y de otras provincias.

En el último encendido, realizado en 2018, empezó a perder agua porque los tubos que transportaban el vapor estaban picados, por lo que los mecánicos especializados informaron que, hasta que no se arreglasen, no era recomendable volver a encenderla. Desde entonces, se ha realizado un mantenimiento externo de la misma, pero no interno. Es decir, no ha vuelto a ser encendida ni se ha movido, lo que, según los expertos, causaría la muerte de la misma.

El objetivo de recuperar la esencia y actividad de la joya accitana ha hecho que incluso los políticos del municipio demanden que sea considerada parte del Patrimonio Histórico Andaluz, ya que es una de la pocas locomotoras rehabilitadas de España. Esto fue presentado en una moción en 2020 que fue aceptada de forma conjunta, pero a día de hoy aún no se ha tomado ninguna medida, lo que hace que «la Baldwin haya quedado olvidada».

Origen de su nombre

Manuel Cortés, profesor de historia que ha estudiado a la conocida como 'Badwil' durante años, ha explicado a este periódico cuál es la forma correcta de hacer referencia a la máquina. «Cuando en 1929, la locomotora se construye en Bilbao, el maquinista encargado de llevarla era de Guadix, por lo que se llamó 'la Guadix'». Asimismo, ha indicado que, cuando estas salían de fábrica, se les otorgaba un número. La comúnmente conocida Badwil, fue la 234. Posteriormente, la locomotora fue comprada por la compañía Andaluces de ferrocarriles y pasó a ser la 4.106.

Con la dictadura, se nacionalizan todas las empresas de ferrocarril y se crea Renfe, por lo que la Badwil pasa a ser la número 140-2.054. «Se le atribuyen unos números, pero a nadie se le ocurre llamarla por su nombre real cuando salió de fábrica. La forma correcta de denominarla es 'la Guadix' porque en esa época todas las locomotoras se llamaban como el lugar en el que se ubicaban. La otra forma adecuada de identificarla son los números», ha añadido.

Foto de archivo de los vagones. / TORCUATO FANDILA

En este sentido, Badwil hace referencia al productor de locomotoras. «Es como si llamásemos a un Seat, Mercedes», ha sentenciado. Cortés ha destacado que en el tiempo en que la locomotora estuvo fuera de Guadix se desplazó incluso hasta la frontera con Francia y que hay muy poco conocimiento y también un ocultamiento por parte de las autoridades sobre el verdadero paradero actual de los vagones. «Un día se los llevaron y ya no se volvieron a recuperar nunca más», ha indicado. En este sentido, el alcalde de Guadix, Jesús Lorente, ha afirmado que ellos mismos «también desconocen la ubicación exacta de los vagones de la locomotora».

«Cuando entregas el patrimonio de una ciudad por unos convenios que te van a favorecer hay que estudiar bien las condiciones. La locomotora fue devuelta en mal estado y bastante perjudicada», ha expresado Cortés. Asimismo, ha indicado que, actualmente esta se encuentra guardada, sin ofrecer prácticamente visitas. «Hemos protestado y hemos intentado hablar con los distintos equipos de gobierno que han pasado pero esta se ha quedado ahí guardada para el derrumbe. Ahí la tienen sin darle ningún uso, acumulando polvo». Ante esta situación, una de las reivindicaciones es que la maquinaria se convierta en el tren turístico de la comarca de Guadix. «Esto no podría hacerse por el Marquesado porque las líneas de ferrocarril están destrozadas. Se haría por la zona de Guadix- Moreda para potenciar la zona del río Fardes».