El salón azul o salón del trono es la joya de la corona del palacio. / torcuato fandila

Guadix abre al público parte del Palacio Episcopal

El edificio, que data del siglo XVI, es la residencia del obispo de la diócesis y puede visitarse todos los sábados por la tarde

SANDRA MARTÍNEZ Guadix

Guadix abre al público el interior del Palacio Episcopal. Los turistas que visiten el municipio y los propios accitanos pueden visitar la residencia del obispado cuya historia se remonta al siglo XVI. A lo largo de los siglos, este espacio ha sufrido diversas transformaciones y reducciones, y en la actualidad se está desarrollando un proceso de recuperación de sus dependencias.

Con la entrada ubicada justo enfrente del conservatorio de música de Guadix, unas escaleras blancas dan paso a las dependencias del Palacio Episcopal de Guadix. Su interior consta de una antesala, el despacho del obispo, la capilla de san Pedro Poveda, reformada recientemente, y un espectacular salón azul que constituye la joya de la corona del espacio. Este espacio que actualmente es visitable gracias al permiso del actual obispo del municipio accitano, Francisco Jesús Orozco, pues desprende lo que en la iglesia llaman 'olor de oveja', la esencia que transmite un obispo que se mezcla y se une con su pueblo y sus fieles.

Bajo el lema 'Señor, que yo sea sacerdote siempre; en pensamientos, palabras y obras' se presenta la capilla de Pedro Poveda y mártires, el lugar donde este fue ordenado sacerdote y donde dijo su primera misa con un altar mayor que se conserva en la actualidad en ese mismo lugar acompañado de un techo de madera con decoración pictórica del siglo XVI. El mismo espacio en el que el beato Medina Olmos recitó su última misa antes de morir mártir durante la Guerra Civil.

El altar data de finales del siglo XVIII y está decorado con elementos vegetales. Entre ellos, una granada que simboliza la iglesia universal, ya que cuando esta se abre representa las semillas de la iglesia universal. Anteriormente, esta capilla se convirtió en salón de actos hasta que Francisco Jesús Orozco conoció su antigua historia y decidió recuperarla con ayuda de la institución teresiana, para que volviese a tener la esencia de lugar santo y sagrado.

El salón azul o salón del trono es un espacio inmaculista, de ahí su color azul. Las familias pudientes, como en este caso fueron los marqueses de Peñaflor, dedicaban parte de sus casas a la Inmaculada, de ahí que la decoración de esta dependencia se componga de tapicerías chinescas de tonos azules y blancos, colores que se reflejan en los pequeños cristales que componen la lámpara central de grandes dimensiones también del siglo XVIII. Cuando los marqueses propietarios del lugar trasladan su residencia a Madrid, donan su salón a la diócesis accitana. El palacio fue incendiado y expoliado en la Guerra Civil, por lo que ahora se pretende su recuperación.

Historia de la diócesis

Guadix se configura como la primera diócesis de España. El primer obispo de España fue san Torcuato, en la colonia Iulia Gemela Acci (Guadix) fundada por Julio César en el 45 a.C. San Torcuato, como misionero y discípulo de Santiago, vino a España y se quedó a vivir en la tierra accitana ya que, por sus características, era una de las colonias más importantes del país, pues acuñaba su propia moneda y sus ciudadanos eran considerados de primera clase.

Además, fue en este mismo territorio en el que se bautizó a la primera persona, santa Luparia, una 'sinetrix' romana que pide a san Torcuato que la bautice y que hace que así nazca el cristianismo en España, en el siglo I d. C.