Vecinas de Purullena compran agua embotellada. / Sandra martínez

Purullena lleva una semana sin agua por una filtración de fango en uno de sus pozos

El problema de abastecimiento provoca cortes de hasta ocho horas en el suministro y tiene a los vecinos desesperados

SANDRA MARTÍNEZ Purullena

Una semana con cortes de agua continuos por una rotura en uno de sus pozos, que provoca filtración de fango, ha obligado a los más de 2.300 vecinos de Purullena a comprar y llenar garrafas y cubos de agua para las horas en las que carecen de suministro.

El municipio cuenta con dos pozos para abastecer al núcleo de población de su territorio, ubicados a 150 metros el uno del otro. El alcalde de Purullena, José Luis Martínez, explicó a este periódico que, la semana pasada, uno de ellos empezó a elevar fango al depósito, por lo que tuvieron que declarar el agua no apta durante 24 horas. Procedieron a parar el pozo afectado por recomendación de los expertos para, posteriormente, ver si se había estabilizado. Sin embargo, cuando reanudaron su actividad, este seguía sin funcionar.

«Una rotura en uno de los pozos provocó que se filtrara fango en el suministro del agua, por lo que se encuentra actualmente parado», aseguró el primer edil. Como actualmente están abasteciendo a la población con un solo sondeo, cada dos días aproximadamente tienen que hacer cortes de agua de hasta siete horas, sobre todo por las noches, para que perjudique menos a la población.

Asimismo, el alcalde del municipio indicó que esta problemática afecta solo a Purullena, ya que Bejarín cuenta con su propio pozo de abastecimiento, y que están preparando otro pozo auxiliar para que pueda ser utilizado.

La población, por su parte, tiene que llenar garrafas y cubos de agua para poder disponer de ella cuando la cortan, ya que esta sale turbia o con restos de fango a primera hora de la mañana y a última de la tarde.

La solución definitiva dependerá de los resultados del aforamiento que se realizó el martes. Si el agua obtenida se considera apta para el consumo y tiene la suficiente capacidad, podrá restablecerse el suministro habitual de agua lo que tarden desde el Ayuntamiento en hacer una instalación de tuberías y bombas. «Si todo va bien, a finales de esta semana podría estar solucionado», sentenció el primer edil, José Luis Martínez.