RAMÓN L. PÉREZ

La cara oculta de Sierra Nevada al caer el sol

Aldeire desarrolla un Centro de interpretación del Cielo formado por dos cúpulas para la instalación de telescopios

SANDRA MARTÍNEZ

Al grito de «dónde está Orión», Leonardo, uno de los monitores que organiza el taller de astronomía impartido en el Centro de Observación inaugurado recientemente en Aldeire, pregunta a los alumnos que asisten a él lo que aprendieron el día anterior. Durante la tarde noche del miércoles y el jueves, diversas personas procedentes de los alrededores acudieron al Centro de Interpretación del Cielo para aprender nociones de astronomía.

Como si de máquinas del tiempo se tratara, Aldeire ha instalado dos cúpulas que permiten acercar a los vecinos del pueblo y a todo aquel que visite sus inmediaciones a la magia de los cuerpos que habitan el cielo. A casi 1.300 metros de altitud, Aldeire ha reformado un pequeño espacio que ofrece un astroturismo que no deja indiferente a nadie que pasa por el lugar. A modo de mirador, con un pequeño terreno pavimentado y una barandilla de madera que protege del abismo, se aprecia la cara oculta de Sierra Nevada.

El objetivo del proyecto es llevar a cabo diversas actividades y talleres que permitan aprovechar tanto a los expertos como a los aficionados el Centro de Interpretación del Cielo instalado. Situado en mitad de montañas y a una elevada altitud, apenas hay contaminación lumínica y desde el pueblo trabajan en establecer luces led para que esta sea aún menor.

TORCUATO FANDILA

«Las cúpulas tienen como utilidad principal poder realizar fotos del cielo a los más expertos, pero también, permiten montar los equipos en su interior o telescopios a aquellos que posean dichos aparatos. Además, estas van girando de forma simultánea a la rotación de la Tierra, lo que facilita la visión en su totalidad. En septiembre queremos iniciar otro taller de fotografía nocturna, ya que esto nos permite desarrollar un abanico muy amplio de actividades», ha explicado el concejal de Cultura de Aldeire, Francisco Galiano.

«He podido ver cosas que ni siquiera mi cabeza puede imaginar que existen de verdad», ha explicado una de las mujeres que ha asistido al taller. «Aquí hemos aprendido qué es lo que vemos en el cielo, no solo un cúmulo de estrellas en forma de puntos brillantes en medio de la oscuridad», ha añadido otra de las chicas presentes en el lugar.

Denominado paraje StarLight, Aldeire ha apostado por esta inversión que recibe cada día una mayor afluencia de visitas por el visionado que ofrece. «El objetivo de este proyecto también es crear un mayor conocimiento entre la población de la astronomía, por lo que queremos que se impartan talleres desde los colegios en el nuevo curso. En ellos se aprende cómo ubicarse en función de las estrellas del cielo y otras muchas cosas que la mayoría desconocemos», ha asegurado el concejal.

Además, ha destacado que pretenden dejar una cúpula dedicada a la investigación astronómica y otra abierta a los grupos o las personas que quieran reservarlas para su uso. «Cualquier persona que quiera puede venir aquí a montar su telescopio ya que hay acceso a la red eléctrica o simplemente a observar el cielo, ya que apenas hay contaminación lumínica», ha asegurado Galiano.

TORCUATO FANDILA

También ha explicado que el objetivo es mantener su funcionamiento durante todos los meses del año, ya que «cada estación ofrece un cielo único y diferente». Asimismo, el lugar también está abierto para apreciar distintos fenómenos astronómicos, como ha sido la famosa lluvia de estrellas de las Perseidas o durante los eclipses solares y lunares.

Hospedarse en La Calahorra y ver los alrededores de su castillo, disfrutar de una gastronomía tradicional de la zona en los bares del pueblo y terminar el día disfrutando de un cielo en su máximo esplendor. Esta es la actividad que ofrece Aldeire, en un plan original y diferente en el que complementan diversas visitas al Marquesado del Zenete.

Interpretación del cielo

El desarrollo del proyecto ha contado con una ayuda de casi 30.000 euros en el Centro de Observación Astronómica y de Interpretación del Cielo de Aldeire, lo que supone el 70% del global del proyecto. Con esta cuantía se han llevado a cabo las cimentaciones, pavimentaciones y la instalación de dos cúpulas en el complejo de 4 y 2,7 metros de diámetro, respectivamente, para alojar sendos telescopios profesionales con diferentes tamaños y características para abarcar un amplio abanico de aplicaciones de estudio y divulgación.

El observatorio está ubicado en el entorno de la casa forestal, en la que el Ayuntamiento trabaja para convertirla en aula de la naturaleza. El proyecto se inició en febrero de 2019 y ha concluido en abril de este año.