TORCUATO FANDILA

El 'baby boom' de Charches

Es uno de los pueblos con más niños de la provincia de Granada. Casi 80 de sus cerca de 400 habitantes son menores de18 años

SANDRA MARTÍNEZ

La estrecha carretera que conduce a Charches tiene a uno de sus lados los característicos molinos de la comarca de Guadix y al otro un sinfín de terrenos de productos típicos de la zona que labran sobre todo los habitantes del pueblo.

Perteneciente al municipio del Valle del Zalabí junto a Alcudia y Exfiliana, un cierto frescor en sus calles, a pesar de estar en el mes de julio, muestra que es uno de los núcleos de mayor altitud de Granada, situando a más de 1.400 metros.

Con cerca de 400 habitantes residentes de forma habitual, la peculiaridad de Charches reside en que cerca de 80 personas de su población está compuesta por niños. Pequeños de menos de cinco años y otros mayores, así como adolescentes, llenan sus calles dando vida al pueblo.

Además, actualmente cuatro mujeres del pueblo están embarazadas y otras tantas han dado a luz en el último año

En torno a 80 niños viven en su territorio. Un mayor número de ellos son niñas, lo que confirma la regla de que el género femenino supera al masculino en los nacimientos de los últimos años. Además, actualmente cuatro mujeres del pueblo están embarazadas y otras tantas han dado a luz en el último año.

La gente del pueblo anteriormente emigraba por temporadas a otros lugares de la sierra o de la costa para trabajar principalmente en la hostelería; sin embargo, en los últimos veinte años, han podido desarrollar sus propios negocios y actualmente viven de la ganadería y la agricultura, lo que les permite residir en el pueblo gracias a numerosas plantaciones de fresas, lechugas y granjas de pollos que se observan en el acceso al territorio. Esta elevada concentración de niños se debe también a que una gran cantidad de gente joven vive actualmente en el pueblo debido a las oportunidades laborales mencionadas anteriormente que ofrece.

Con un par de bares abiertos durante todo el año que animan la vida en el lugar, sus habitantes explican que lo que más les gusta de vivir allí es la tranquilidad y la naturaleza que les rodea. También disponen de un pequeño boticario abierto todos los días donde pueden comprar algunos productos farmacéuticos necesarios, así como una panadería y una pequeña tienda donde comprar diversos alimentos.

Peticiones de los vecinos

A pesar de la gran cantidad de niños que hay, los vecinos del pueblo han querido mostrar su descontento con la atención médica en Charches, así como por la disposición de los profesores del colegio de primaria.

«Tenemos una asistencia médica muy escasa y para ir al pediatra hay que desplazarse hasta Alquife o hasta el hospital de Guadix. Casi todos los pueblos de los alrededores cuentan con este servicio, no entendemos por qué nosotros encima con la cantidad de niños que hay en Charches, tenemos que aguantar esta situación », ha explicado una de sus vecinas.

En el ámbito educativo, como sucede en otros muchos pueblos de la comarca, las clases están agrupadas por ciclos que abarcan alumnos de dos cursos, por lo que hay un total de cuatro profesores, aunque según han afirmado querían reducirlo a tres. «De momento esto no se ha llevado a cabo por la situación ocasionada por la pandemia, pero querían hacerlo», han expresado.

Además, han asegurado que algunas ocasiones la cantidad de niños en cada clase supera una determinada cifra, por lo que tienen que desdoblarlos, dando lugar a un par de clases por cada curso.

Asimismo, han hablado acerca del problema de acceso al agua con el que conviven desde que hace años se secaran los siete famosos caños del pueblo. «Fue algo muy extraño, sucedió de un día para otro», ha explicado una de las mujeres que vive en el lugar. «Esta parte se tiene abandonada».