Los propietarios de la pirotecnia de Guadix, abatidos, se plantean cerrar el negocio

Banderas a media asta en la localidad accitana. /JORGE PASTOR
Banderas a media asta en la localidad accitana. / JORGE PASTOR

José Luis Hernández, portavoz de la familia, dijo que ahora hay confusión respecto a la continuidad de la pirotecnia, pero opina que al final prevalecerá su profesionalidad

R. I.GRANADA

Tras un suceso tan doloroso como el ocurrido el lunes en Guadix, lo normal es que al principio reine el abatimiento y también el desconcierto. José Luis Hernández, ex alcalde de Guadix y portavoz de la familia propietaria de la pirotecnia, reconoció este martes que «en estos momentos uno de los planteamientos pasa por el cese de la actividad, pero éste es el tercer accidente, siempre han pensado inicialmente lo mismo, pero al final son tan profesionales que vuelven».

Preguntado por los medios de comunicación, José Luis Hernández aseguró que la pirotecnia había superado una inspección reciente y cumplía «escrupulosamente» las medidas de seguridad.

«La familia está profundamente afectada, porque es una familia que ama la profesión pese a que sea de muchísimo riesgo», explicó a Efe Hernández. También subrayó que se toman las medidas de seguridad obligatorias y otras extras, pero «por muchas medidas que se tomen siempre puede ocurrir algo así, porque se está jugando con fuego concentrado».

La familia de dos hermanos propietarios de la empresa -dijo Pérez- están ahora confundidos porque no saben por qué ha ocurrido este nuevo siniestro, el tercer accidente mortal en las últimas décadas.

El accidente de ayer se suma a los dos fallecidos en la pirotecnia en 1988 y otras dos en 2004. Las tres víctimas de ayer «tenían experiencia y estaban formados porque todo se hace de forma absolutamente escrupulosa», añadió Hernández.

Explicó además que su hermano y uno de los dueños se ha «excedido» siempre en las medidas de seguridad y recordó un montaje pirotécnico en Pulpí (Almería), que lanzó tarde para esperar a que se retirara el público.

El portavoz de la familia dueña de la pirotecnia explicó que los talleres están divididos en cuevas paralelas y aisladas, aunque contiguas, y que se desconoce la ubicación de las víctimas mortales, que no compartían el mismo habitáculo.

Destrozados y agradecidos

«Estamos muy destrozados y agradecidos a Guadix y es una paradoja porque mi hermano, por otra desgracia familiar, salía un cuarto de hora antes del trabajo y quizá fue eso lo que le salvó la vida», recalcó Hernández.

Las víctimas mortales son Miguel P., familia de los dueños y de 30 años, que ya perdió a uno de sus tíos en un accidente previo en la pirotécnica; Eduardo H., de 52 años, y de una familia muy conocida en Guadix; y José M., de 55 años y que afrontaba el lunes su primer día de trabajo después de otros contratos previos.

El portavoz explicó que había «muchas historias que recomponer». Tampoco manifestó nada respecto a las causas del siniestro en una empresa en la que «cualquier descuido o fallo es fatal y todo es impredecible».

«La empresa venía de mi abuelo, que la montó hace más de cien años, y destaca el amor de oficio y la pasión de los trabajadores, porque es su vida aunque no sepamos qué pasará ahora», concluyó.

 

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