Granada se sube al tren de la historia

  • La locomotora de vapor La Guadix-Babwil realiza un encendido con motivo del 150 Aniversario del ferrocarril en la provincia

"Y sin embargo, te quiero..." dice la letra de la copla y también los integrantes de la expedición ferroviaria que este sábado celebraba el 150 Aniversario de la llegada del ferrocarril a la provincia de Granada. "Y sin embargo te quiero..." se le decía al tren a pesar de que los raíles en esta provincia son una especie en peligro de extinción. "Lo celebramos con lo que tenemos", decía el presidente de la Asociación Granadina de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía. Y es que a la vuelta de este siglo y medio la provincia casi casi que vuelve al punto, a la estación, de partida.

180 personas abarrotaban el sábado a primera hora el andén de la estación de Andaluces para formar parte de este viaje que tenía carácter conmemorativo. 180 personas que completaban todas las plazas de un tren fletado para la ocasión por la Agraft y, según Molina, otros tantos y suficientes para llenar otro tren completo, se quedaban en tierra. "Dios, que buen vasallo, si oviesse buen señor", exclaman a su paso camino del destierro al Cid.

El ambiente en el andén era festivo, como correspondía a la ocasión y es que 150 años no se cumplen todos los días aunque sea como en esta ocasión a duras penas. El ferrocarril en esta provincia del aislamiento ferroviario tiene amigos, incluso entre aquellos que no lo frecuentan como medio de transporte. Más de la mitad del grupo no lo había usado antes.

Uno de los que estrenaban en sus cuerpos la sensación del chacachá del tren era Manolo Fernandez de la Reguera, quien no recordaba haber sacado jamás en su vida un billete de tren, "tan sólo alguna vez cuando era muy pequeño, según me han contado, pero no lo recuerdo"; así que el viaje de este sábado era su bautismo ferroviario. Ni los horarios ni las infraestructuras de la provincia se lo ponen muy fácil al tren para fidelizar a nuevos usuarios...

Así que sólo le quedaba disfrutar de la experiencia en un vagón en el que circulaban los roscos y pestiños, como en unos de aquellos trenes en los que se viajaba con la merienda y que en esta ocasión solo faltaba el humo y la carbonilla enterando por la ventanilla. Manolo se rodeaba de gente de muy diversa procedencia. Junto a los miembros de Agraft también se subían al tren componentes del Centro Artístico, Literario y Científico y de la Sociedad Filatélica y Numismática Granadina que se habían hecho eco de la convocatoria.

El trayecto entre Granada y Guadix duró algo más de una hora y cuarto. En la estación accitana esperaba a la comitiva el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Guadix, Iván López Ariza, y un completo dispositivo de voluntarios de Protección Civil y una completa señalitica. Atrás quedaban los quebraderos de cabeza que supusieron los trámites y los permisos para la ocasión. "Un éxito", comentaba López Ariza, quien celebró la notable afluencia de público.

No sólo acudieron los miembros del convoy, también llegó un notable contingente de distintos puntos de las provincias de Granada, Almería y Jaén impacientes por ver a la estrella de la celebración y que no era otra que la locomotora de vapor conocida como 'La Guadix'. Acostumbrada a ser una celebridad ante las cámaras de cine, su salida en escena no desmereció. Envuelta en una nube de vapor y arrancando de sus entrañas sonoros silbidos se colocó en el centro de todas las miradas. Generosa, dejó que sus admiradores se acercasen a ella, se dejó hacer mil y un selfie con todos, que accedían a su cabina de cuatro en cuatro para conocer su funcionamiento y la misión de cada una de sus palancas, relojes y manómetros.

Para completar la escena, varios componentes de la Almería Western Club ambientaron la escena como en una de esas muchas películas de indios y vaqueros de las que la locomotora años atrás y, por qué no en un futuro, esta máquina es una de sus protagonistas. Perfectamente caracterizados para la ocasión y asesorados por su presidente,el armero almeriense Leonardo Jiménez. Ignacio Mañas, su segundo de a bordo y vicepresidente de esta asociación de esta asociación recreación histórica recordaba cómo el cine unió décadas atrás a la comarca de Guadix y se pretende, según él, que lo siga siendo en un futuro ahora que Almería vuelve a vivir una edad de oro.

La cita continuó con una visita cultural en Guadix de mano del Centro de Estudios Pedro Suárez y siguió con una comida de hermandad en el Hotel Palacio de Oñate.