Y Guadix entró en la historia aeronáutica

El actor Luis Britos, caracterizado como Jesús Fernandez Duro
El actor Luis Britos, caracterizado como Jesús Fernandez Duro / T. FANDILA
  • La ciudad accitana celebra el 110 aniversario del aterrizaje del primer hombre que cruzó en globo el Pirineo

El dios Eolo quiso, hace ahora 110 años, que Guadix entrase en la historia de la aviación y arrastró hasta Hernán Valle a Jesús Fernández Duro a bordo de su globo aerostático ‘El Cierzo’. El asturiano se convirtió en el primer hombre que surcó los cielos sobre la cordillera de los Pirineos después de un par de décadas de intentos frustrados. La gesta fue considerada la más importante de la aeronáutica de su época y aún cuenta con el respeto por los actuales aerosteros en plena era del GPS..

El asturiano y su viaje recibirán el homenaje de los accitanos el próximo 2 de mayo en el parque Pedro Antonio de Alarcón, junto al Paseo del puente del río. La cita será a las doce del mediodía en ese lugar, en el que se instalará una escultura conmemorativa en forma de globo y se descubrirá una placa.

Además de la presencia del Círculo Aeronáutico Jesús Fernández Duro de La Felguera (Asturias), del Ayuntamiento de Langreo (Asturias) y de la Base Aérea de Armilla, se ha confirmado la asistencia del presidente del Real Aero Club de España, José Luis Olías Sánchez.

Desde el Real Aero Club se suman a este homenaje del que fuera su fundador, Fernández Duro, aportando el globo de su institución para realizar vuelos cautivos. Como actividad complementaria a estos vuelos cautivos y a la exhibición de vuelo acrobático en helicóptero a cargo de la Base Aérea de Armilla, el Club Deportivo de Aeromodelismo Guadix va a exponer en el parque maquetas de aviones y helicópteros.

El acto constará con una introducción histórica a cargo del historiador Antonio Reyes y con la colocación de una placa en el parque Pedro Antonio de Alarcón, además de la inauguración de la escultura en bronce, obra de José Hernández Úbeda y Antonio González.

El episodio que se conmemora lo narra José David Vigil-Escalera en su obra ‘Al encuentro con Jesús Fernández Duro’, dedicado íntegramente al aeronauta asturiano. Hace más de un siglo, el espectáculo del aterrizaje de la aeronave de Jesús Fernández Duro en las cercanía de Hernán Valle tuvo que ser una gran sorpresa para una familia de campesinos. A cambio del sobresalto, el asturiano ganó la Copa de los Pirineos, reservada al primero que realizase un vuelo transpirenaico.

Toda la península

Uno de los impulsores de la conmemoración ha sido el historiador accitano Antonio Reyes. La travesía, indica Reyes, comenzó el 22 de enero a las cinco de la tarde en la ciudad francesa de Pau y finalizó un día después en Guadix tras recorrer por el aire más de 800 kilómetros a bordo del globo bautizado por su tripulante como ‘El Cierzo’.

El asturiano consiguió superar la principal dificultad de su travesía, que era luchar contra las corrientes de aire en la cordillera de los Pirineos y, por añadidura, cruzar prácticamente en su totalidad la península de norte a sur. En lenguaje coloquial, se diría que Fernández Duro se pasó de frenada.

Vigil-Escalera recoge en un capítulo de su obra todos los detalles de aquella travesía y la crónica que sobre su viaje hizo el aventurero. Su obra es una completa recopilación de numerosos documentos de la época y la estela que la hazaña histórica dejó en la prensa de la época. Fue un acontecimiento de repercusión internacional que, según el autor del libro, «hizo entrar a Guadix con letras mayúsculas en la historia mundial de la aviación».

Eran los inicios del siglo XX y el público estaba deseoso de saber hasta dónde podían llevar el desarrollo de aquellas nuevas técnicas e inventos. Las novelas de Julio Verne acaban de contar viajes fantásticos y la andanza del asturiano parecía un capítulo sacado de cualquiera de sus libros.

El viaje de Fernández Duro era un reto deportivo y técnico que ponía en juego un trofeo de gran valor, llamado ‘Copa de los Pirineos’ y patrocinado por el mecenas deportivo Henry Deutsch de la Meurthe.

El codiciado trofeo –estaba valorado en 5.000 francos de la época– se lo disputó Jesús Fernández a otros acreditados pilotos que también se encontraban en la localidad francesa de Pau. Jesús Fernández ya lo había intentado en otra dos ocasiones.

Abrupto aterrizaje

El aterrizaje lo relata Vigil-Escalera en su obra: «Me pongo a gritar y toco la bocina hasta que algún humano me diga dónde estoy y a qué distancia de la estación más próxima. Por fin una voz me contesta y me dice que estoy en Guadix, a siete kilómetros del pueblo», en palabras del protagonista.

El relato coincide con el que 79 años más tarde recogía el entonces corresponsal de IDEAL, Luis Asenjo, de un testigo directo del aterrizaje, el de Antonio García Soriano, que con solo diez años de edad vio cómo «un gran cuerpo esférico» era traído y llevado por el viento. Según el relato de García Soriano, su padre facilitó al aeronauta un carro «donde pudimos, con mucho trabajo, introducir el globo, lo atamos con cuerdas y nos vinimos a Guadix».

Del abrupto aterrizaje dejó constancia en un acta el entonces secretario del Ayuntamiento de Guadix, Enrique Vázquez, y dejó huella en la prensa de la época, que adornó la gesta con elocuentes comentarios.

La aventura fue rescatada como uno de los grandes hitos de la historia de la aviación por la emisión en TVE del documental ‘Ayer y hoy de la aviación’ emitido el 19 de enero de 1985.