Historia de Guadix

  • La zona en la que se asienta Guadix ha estado habitada desde la prehistoria y se trata de uno de los asentamientos humanos más antiguos de España por su condición de cruce de caminos. Se han encontrado restos del Neandertal, Paleolítico Superior y Edad de los Metales. Los fenicios y cartagineses la llamaron 'Acci' de donde deriva el actual nombre. Fue una importante colonia romana a orillas de la Vía Augusta. Incluso fue Julio César quien la elevó a colonia en el 45 a.C. y la llamó Julia Gemela Acci. Durante esta época se realiza el acuñamiento de monedas de diversos valores. En la época goda el municipio entró en decadencia, aunque el carácter episcopal de la ciudad le hace tener peso en los distintos concilios.

Los musulmanes le devolvieron su protagonismo dotándolo de su fisonomía árabe. Durante este período, Guadix vive etapas de luces y de sombras, esplendor y decadencia. Es en el siglo X cuando Abderramán III le concede gran importancia militar. Con las guerras civiles en las últimas fases de la dinastía nazarí, se convierte en capital del efímero reino encabezado por 'El Zagal'. Se convierte en sede del corregimiento y enclave episcopal gracias al papel jugado por el arzobispo de Toledo, Rodrigo González de Mendoza.

En el año 1489 es entregada a los Reyes Católicos y los musulmanes quedaron relegados a los arrabales. Años más tarde, con la sublevación de los moriscos, estos fueron expulsados del municipio. A esta etapa le siguen tiempos de vuelta de forma clandestina de algunos de los exiliados. Éstos construyen sus viviendas en el entorno urbano dando lugar a lo que hoy conocemos como casas cueva. Durante la dinastía de los Austria y Borbones, Guadix se convierte en ciudad del antiguo régimen y posteriormente es protagonista de las quejas de sus vecinos a la Corona. En el siglo XIX, con la invasión de las tropas napoleónicas, se suceden períodos de decadencia y prosperidad.