Un preso se fuga en un traslado tras pedir ir al servicio en una gasolinera

  • Es de película, sucedió como tantas veces han contado las películas. Hasta los personajes podrían ser de película. Pero fue realidad. Pasó ayer por la tarde en Granada. Un preso de origen magrebí que viajaba custodiado por la Policía Nacional en un furgón blindado -especialmente acondicionado para el transporte de delincuentes- consiguió escapar de los agentes que lo custodiaban en una estación de servicio ubicada en el término municipal de Guadix. ¿Su método? Todo un clásico: pidió hasta la saciedad que parasen porque necesitaba ir al servicio. Sus vigilantes accedieron. Y nunca más se supo. Al menos, hasta anoche seguía en paradero desconocido. El traslado lo realizaba una unidad de la Policía especializada en estos menesteres que llevaba un grupo de presos desde Madrid hasta Almería. Según pudo saber ayer IDEAL, dos de los internos que viajaban en el furgón policial pidieron ir al lavabo.

Lo hicieron en repetidas ocasiones, hasta que los agentes hasta que los agentes hicieron la deseada parada técnica. Del vehículo policial no sólo se bajó uno de ellos, sino dos. Dos ciudadanos de origen magrebí que iban a ingresar en la prisión de Almería. Aunque finalmente sólo llegó uno de ellos.

Las circunstancias exactas de la fuga son, por el momento, una incógnita. Al cierre de esta edición, la Policía Nacional se afanaba en la búsqueda del prófugo, por lo que los detalles de cómo pudo zafarse de la vigilancia profesional podrían conocerse en las próximas horas.

Sea como fuere, lo cierto es que después de acudir el lavabo, el preso puso pies en polvorosa y, tras alcanzar primero la carretera desde la gasolinera, corrió como alma que lleva al diablo campo a través, por los olivares anexos a la carretera A-308. Otro compañero de viaje del fugado, que también había pedido que hiciesen un alto en el camino, fue al servicio, pero no se dio a la fuga. Él sí fue conducido hasta la ciudad de Almería, que era el destino de ambos.

El incidente desató de inmediato un -cuanto menos- dispositivo policial de búsqueda tal, que no dejó indiferente a nadie. Los lugares cercanos a la salida de la A-308, a la altura del punto kilométrico 1.400, los polígonos industriales, las naves agrícolas, los cortijos, casetas de aperos, tuberías y canalizaciones de grandes dimensiones para el riego de la zona fueron peinados. Pero sin éxito.

Tras rastrear tres kilómetros a la redonda, los agentes también escrudiñaron la zonas de barrancos y sierras del lugar, varios cotos de caza de la localidad y sus anejos, además de otros núcleos de población más cercanos al casco urbano de la localidad de Guadix.

En el dispositivo también participó una decena de patrullas de la Guardia Civil que fueron alertadas de forma inmediata por la central COS de la Comandancia de Granada, al igual que la Policía Local y la Policía Nacional. El extenso municipio de Guadix se antojaba ayer por la tarde totalmente cercado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. El objetivo no era para menos: dar alcance al preso fugado a toda costa. Sin embargo, al cierre de esta edición, el delincuente no había sido detenido, según confirmaron fuentes de la Policía a IDEAL a las 23.00 horas de ayer.

Los conductores, viandantes, trabajadores y responsables de las naves e industrias adyacentes, los habitantes de las viviendas cercanas a la salida de la autovía... Todos fueron interrogados por los agentes. Pero nadie vio nada. La Policía no tenía ayer detalles de cómo se produjo la fuga, debido a que el traslado no era un servicio de la Jefatura Superior de Policía de Andalucía, sino que se trataba de una unidad de Policía Nacional de Madrid, que pasaba realizando su servicio de traslado de presos por la A-308, a su paso por la localidad granadina de Guadix.

Anoche la autoridad judicial decretó una orden de busca y captura para el delincuente magrebí que se escapó, participando su filiación a las distintas jefaturas de Policía y Guardia Civil, con el objetivo de ser interceptado a la mayor brevedad posible y detenido para su regreso a prisión.