A la llamada de su Carbonero Alcalde

Los habitantes de La Peza se preparan para la 'pelea' con las tropas invasoras./PEPE MARÍN
Los habitantes de La Peza se preparan para la 'pelea' con las tropas invasoras. / PEPE MARÍN

Cientos de habitantes de La Peza y visitantes homenajean la literaria batalla relatada por Pedro Antonio de Alarcón

JESÚS JAVIER PÉREZGRANADA

Pedro Antonio de Alarcón relata la batalla entre franceses y lapeceños como un caos, «un infierno». El famoso cañón hecho con un tronco de encina dejó con su explosión más víctimas entre los locales que entre los invasores y aún así, el carácter de los defensores obligó a la retirada a las tropas napoleónicas. 208 años después los vecinos de la Villa de La Peza recrearon un año más el famoso episodio de la Guerra de Independencia inmortalizado por el accitano Pedro Antonio de Alarcón.

La heroica peripecia del Carbonero Alcalde, Manuel Atienza, y sus contemporáneos es una historia que se ha transmitido de generación en generación en la localidad. Los escolares se han encontrado con orgullo en sus libros de texto con las líneas escritas por Alarcón. Por ese motivo no de extrañar el arraigo que la recreación ha conseguido entre la población. «Para los lapeceños la historia del Carbonero Alcalde es algo que nos hace sentir muy orgullosos y el poder recrearla de un tiempo a esta parte es una gran satisfacción», comentó ayer Montse Sánchez, agente sociocultural del municipio, durante los preparativos de la batalla.

Aunque los momentos decisivos de la batalla se vivieron durante la tarde y todo el pueblo vivió desde primeras horas del sábado el ambiente de la recreación. Los más pequeños del pueblo se concentraron en la iglesia donde recibían la visita de mismísimo Manuel Atienza y algunas golosinas antes de refugiarse en el monte.

Durante todo el día se pudo visitar un mercadillo con productos locales y de artesanía. No hay que olvidar que La Peza es la primera localidad en España con el distintivo de municipio gastrosaludable. Este año se pudo apreciar una mayor afluencia de vecinos y vecinas de la comarca atraídos por la participación del Carbonero Alcalde en la segunda Feria de la Accitania. Al mismo tiempo se pudieron visitar las diferentes escenas costumbristas que reflejaban los oficios y costumbres de la época a la que se remonta el relato. No faltaba el boliche en el que se elaboraba el carbón y que hace referencia al oficio del propio Manuel Atienza.

Pero el momento cumbre de la recreación comenzó pasadas las siete y media de la tarde. Eran los momentos también de más nervios para Agueda Toral, coordinadora de la parte teatral del evento. La masa actoral y técnica de la representación movía nada más y nada menos que a 150 personas. La recreación obligó incluso a la actual alcaldesa carbonera, Celia Santiago, a caracterizarse como una más de la masa de actores. Los trajes estuvieron en perfecto estado de revista, con un vestuario elaborado con tejidos y tintes naturales y cuidado hasta el último detalle. Es la aportación de un taller de costura de trajes de época desarrollado en la propia localidad.

En la plaza, las gradas de los toros se convirtieron en gradas para la representación. El tambor precedía a una comitiva que se abría paso entre los lapeceños concentrados en la plaza de España. La bélica comitiva partió entre disparos de la infantería carbonera y bendiciones del cura párroco desde la plaza hasta la confluencia del río Morollón y el arroyo Espique, donde se instaló el mítico cañón elaborado en un tronco de encina y con el que Manuel Atienza se enfrentó al ejército napoleónico, con trágicas consecuencias tanto para las filas de los atacantes como de los defensores.

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