Guadix saluda a la nueva imagen del Señor de la Borriquilla

Guadix saluda a la nueva imagen del Señor de la Borriquilla
  • El obispo de la diócesis de Guadix, Mons. Ginés García, bendijo este sábado la nueva imagen de Cristo Rey, titular de la Hermandad de la Borriquilla. La talla, obra del escultor de Morón de la Frontera (Sevilla) Manuel Martín Nieto. En la ceremonia de bendición actuó como padrino la Hermandad del Nazareno 'El Llavero' de Guadix.

La imagen de Martín Nieto sustituye a una anterior de los años 50 creada en los talleres de Olot y según el hermano mayor de la corporación del Domingo de Ramos, Joaquín Villalba, enriquece el patrimonio de la Semana Santa accitana. Villalba aseguraba que han sido dos años de espera desde que la hermandad asumió el proyecto, "dos años que se han vivido con intensidad y con mucho trabajo".

La espera terminó este sábado en la iglesia parroquial de San Miguel. Todo el mundo cofrade de la ciudad Guadix esperaba la bendición de la nueva imagen . Además, en el templo estaba presente el subdelegado del Gobierno, Santiago Pérez, la primera teniente de alcalde de Guadix, Mari Carmen Alcalá, una representación de la Guardia Civil y de la Policía Local de Guadix.

La misa, presidida por el obispo de Guadix, fue concelebrada por el párroco de San Miguel, Antonio Fajardo, el párroco de Dehesas de Guadix, Juan Manuel Romero y actuó como maestro de ceremonias Valeriano Plaza. Los cánticos corrieron a cargo del Coro de Antiguos Escolanos.

El autor de la obra ya es conocido en Guadix, donde ya tiene obra, se trata del Señor de la Sentencia, también en la iglesia de San Miguel. Respecto a esta nueva talla, Martín Nieto confiesa sentirse "tranquilo y satisfecho de la obra que sale de mi estudio". La imagen de Cristo Rey presenta la peculiaridad de ir sentado a horcajadas sobre la borriquilla, va descalzo y con la mano derecha bendice a la ciudad y la izquierda recoje las riendas sobre el corazón "con un gesto en el que comparte el corazón al tiempo que bendice", decía el escultor.

La emoción de los hermanos de la corporación sanmigueñala estaba a flor de piel en una tarde tan esperada y también quedaba de manifiesto en el rostro del escultor. "Hace casi dos años desde que formalizamos el contrato, en todo ese tiempo se dan muchas horas, estudios, estados de ánimo que van reflejadas en esa obra y van inmersas en ese cedro que empezó a tallarse hace meses", aseguró.

Según Martín Nieto, cada obra que sale de su taller "es única, como tal la realizo y no repito ninguna obra". Del mismo modo, en el momento de la bendición el imaginero aseguraba que en "en cada bendición le doy gracias a Dios porque desde que se empieza una imagen hasta que se termina es un milagro".